<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Txema Rodríguez &#187; Francesca Woodman</title>
	<atom:link href="http://www.txemarodriguez.com/tag/francesca-woodman/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.txemarodriguez.com</link>
	<description>Fotógrafo</description>
	<lastBuildDate>Sun, 05 Feb 2012 16:11:51 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.1.4</generator>
		<item>
		<title>Cómo la fotografía ha arruinado la vida de millones de mujeres</title>
		<link>http://www.txemarodriguez.com/2011/06/como-la-fotografia-ha-arruinado-la-vida-de-millones-de-mujeres-2/</link>
		<comments>http://www.txemarodriguez.com/2011/06/como-la-fotografia-ha-arruinado-la-vida-de-millones-de-mujeres-2/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 18 Jun 2011 12:32:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Txema</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fotógrafos]]></category>
		<category><![CDATA[Reportajes]]></category>
		<category><![CDATA[Cindy Sherman]]></category>
		<category><![CDATA[Edward Steichen]]></category>
		<category><![CDATA[Francesca Woodman]]></category>
		<category><![CDATA[Hal Foster]]></category>
		<category><![CDATA[Hans Bellmer]]></category>
		<category><![CDATA[John Berger]]></category>
		<category><![CDATA[Tracey Emin]]></category>
		<category><![CDATA[Txema Rodríguez]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elfotografico.com/?p=3673</guid>
		<description><![CDATA[Un resumen rápido nos muestra en las revistas de moda (digamos femeninas) a un grupo de mujeres aparentemente muertas en manos de fotógrafos que, salvo contadas excepciones, son hombres, fetichistas, gays o narcisistas. Y puede que sean varias de esas cosas a la vez.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Un resumen rápido nos muestra en las revistas de moda (digamos femeninas) a un grupo de mujeres aparentemente muertas en manos de fotógrafos que, salvo contadas excepciones, son hombres, fetichistas, gays o narcisistas. Y puede que sean varias de esas cosas a la vez. <strong>Gente que construye la imagen del otro sexo sin observarlo</strong> a partir de parámetros ajenos al sujeto, que hablan de una supuesta perfección que esconde los abominables matices que <a href="https://picasaweb.google.com/Jaime.Verdi/HansBellmer?authkey=u2TSTQLrX_c">Hans Bellmer denunció como pretensión absurda de los nazis</a> respecto de sus muchachas. Mujeres rotas, fragmentadas, pornográficas, simples ampliaciones de los penes: Aparecen en escenarios en los que son asesinadas, violadas y esclavizadas para, en una extraña vuelta de tuerca, ser transformadas en objeto de deseo para sí mismas gracias al boyante negocio de la cirugía estética y todas sus ramificaciones.</p>
<div id="attachment_3690" class="wp-caption aligncenter" style="width: 570px"><a href="http://www.elfotografico.com/wp-content/uploads/2011/06/kate+duck_fashionproduction_3.png"><img src="http://www.elfotografico.com/wp-content/uploads/2011/06/kate+duck_fashionproduction_3-560x245.png" alt="Fotografía de Kat+Duck, un prometedor estudio de Brooklyn" title="Fotografía de Kat+Duck, un prometedor estudio de Brooklyn" width="560" height="245" class="size-medium wp-image-3690 colorbox-3673" /></a><p class="wp-caption-text">Fotografía de Kat+Duck, un prometedor estudio de Brooklyn</p></div>
<p>¿Cómo hemos llegado a este punto grotesco?. Tal vez sea cierta (creo que lo es) la idea de<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/John_Berger"> John Berger</a> respecto a la publicidad como sustituto de la democracia,  la elección de lo que uno come (o viste, o conduce) ocupa el lugar de la elección política significativa. La publicidad ayuda a enmascarar todos los aspectos antidemocráticos de la sociedad. Y enmascara también lo que está ocurriendo en el resto del mundo. La misoginia, por ejemplo. Porque estamos hablando de eso, del control de las mujeres (en especial cuando se hace en nombre de su liberación) mediante el control de su aspecto. Las muñecas perfectas, inertes, higiénicas, reutilizables, fragmentadas y estúpidas que nos venden las revistas etiquetadas como productos de &#8220;glamour&#8221; no están muy lejos de las chochonas <a href="http://www.elfloridobyte.com/alquitara/825/tama241o-natural-1-el-proyecto-borghild">que el Fuhrer parece ser que intentó producir en Dresde para proteger a sus tropas de las enfermedades venéreas</a>. Vivimos en la época de la vagina industrial, rodeada de una cuidada anatomía que ha de ser medida con precisión irreal ahora que ya no existe, al menos en nuestra sociedad, el himen como mecanismo de control. Bien, ahora pueden no ser vírgenes pero han de admirar una fotografía y tratar desesperadamente de asemejarse a ella. Y no solo en el terreno <em>de la belleza</em>, sino en basuras como <a href="http://theobsessiveeye.blogspot.com/2011/05/pin-up-house-wife-by-sarah-church-and.html">The Pin-Up House Wife by Sarah Church &#038; Matthew G Hollis</a> que es un, en cualquier caso, un mero ejemplo de lo que en el mundo de las publicaciones destinadasa la mujer se llama <em>producción</em>. La búsqueda de un escenario sobre el que incluir a una hembra muñeca en posturas variadas con el obejto de venderle una camiseta o un lápiz de labios. Y se pegan por hacerlo, lo vemos a diario en cualquier comercio del ramo.</p>
<div id="attachment_3678" class="wp-caption aligncenter" style="width: 570px"><img src="http://www.elfotografico.com/wp-content/uploads/2011/06/44-266-560x234.jpg" alt="The Pin-Up House Wife by Sarah Church &amp; Matthew G Hollis" title="The Pin-Up House Wife by Sarah Church &amp; Matthew G Hollis" width="560" height="234" class="size-medium wp-image-3678 colorbox-3673" /><p class="wp-caption-text">The Pin-Up House Wife by Sarah Church &#038; Matthew G Hollis</p></div>
<p>La fotografía actual nos muestra a la mujer desvirtuada, transformada en un aparato de fantaseo, no como una contemplación (<strong>la belleza se encuentra y admira, no se construye o crea, porque sucede espontáneamente a través de quien la descubre y la muestra a otros</strong>). Ahora la fotografía de lo femenino es parafílica. A este respecto son notables los arriesgados trabajos de la fotógrafa <a href="http://www.google.es/search?um=1&#038;hl=es&#038;client=firefox-a&#038;rls=org.mozilla%3Aes-ES%3Aofficial&#038;biw=1680&#038;bih=920&#038;tbm=isch&#038;sa=1&#038;q=cindy+sherman&#038;btnG=Buscar&#038;oq=cindy+sherman&#038;aq=f&#038;aqi=&#038;aql=&#038;gs_sm=s&#038;gs_upl=0l0l0l0l0l0l0l0l0l0l0ll0">Cindy Sherman</a> y también los de <a href="http://www.lehmannmaupin.com/#/artists/tracey-emin/">Tracey Emin</a>. Aunque hay algo sobre lo que reflexionar en ambos casos en comparación con otros dos muy conocidos.  Sherman y Emin han caído en la trampa de la deconstrucción y el simbolismo de la que milagrosamente se salvaron <a href="http://www.elfotografico.com/2009/09/francesca-woodman-que-estas-en-los-cielos/">Francesca Woodman</a> y <a href="http://www.ucm.es/info/especulo/numero33/laberint.html">Ana Mendieta</a>. Aunque lo hiceran por medio del suicido, y eso es un síntoma sobre el que millones de mujeres habrían de reflexionar si no fueran prisioneras de su aspecto.</p>
<div id="attachment_3681" class="wp-caption aligncenter" style="width: 570px"><img src="http://www.elfotografico.com/wp-content/uploads/2011/06/Mendieta-ref-800x535-560x374.jpg" alt="“Fresh Hell” at Palais de Tokyo. Ana Mendieta" title="“Fresh Hell” at Palais de Tokyo. Ana Mendieta" width="560" height="374" class="size-medium wp-image-3681 colorbox-3673" /><p class="wp-caption-text">“Fresh Hell” at Palais de Tokyo. Ana Mendieta</p></div>
<p>El crítico <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Hal_Foster_%28art_critic%29">Hal Foster</a> explica que una buena porción del arte contemporáneo (y la fotografía lo es) presenta la realidad como un trauma, como una indigestión del retorno a lo real que agrupa a  artistas como la citada Cindy Sherman, Kiki Smith, Andres Serrano, Robert Gober, Paul McCarthy o Mike Kelley, <a href="http://www.observacionesfilosoficas.net/elartecontemporaneo.html">bajo la idea de un «realismo traumático» que opera «desde lo real entendido como efecto de la representación a lo real como un evento del trauma»</a>. O, dicho de otra manera,  los elementos que se manejan no son la mirada, sino el deseo, el dinero que de ello se puede sacar y la manipulación de las percepciones para conseguirlo. Los malos fotógrafos crean escenarios con mujeres dentro, que son objetos del escenario (con un fin). Los buenos fotógrafos encuentran la belleza en lo que miran, intiman con las personas (no sólo mujeres) que fotografían y revelan esa belleza (u horror) para <strong>conciencia y autodescubrimiento</strong> del espectador que se ve reflejado por ellos, o identificado con ellos por afinidad u oposición/contraste.</p>
<div id="attachment_3704" class="wp-caption aligncenter" style="width: 570px"><a href="http://www.elfotografico.com/wp-content/uploads/2011/06/ok.jpg"><img src="http://www.elfotografico.com/wp-content/uploads/2011/06/ok-560x701.jpg" alt="Edward Steichen, Greta Garbo, 1928" title="Edward Steichen, Greta Garbo, 1928" width="560" height="701" class="size-medium wp-image-3704 colorbox-3673" /></a><p class="wp-caption-text">Edward Steichen, Greta Garbo, 1928</p></div>
<p>En la buena fotografía se llega a un punto en el que <strong>lo que ves es algo de lo que no puedes hablar. Que te toma y te conmueve</strong>. Podemos utilizar como ejemplo este retrato de Greta Garbo realizado por <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Edward_Steichen">Edward Steichen </a>(en realidad nos serviría<a href="http://www.google.es/search?q=steichen&#038;oe=utf-8&#038;rls=org.mozilla:es-ES:official&#038;client=firefox-a&#038;um=1&#038;hl=es&#038;bav=on.2,or.r_gc.r_pw.&#038;biw=1680&#038;bih=893&#038;ie=UTF-8&#038;tbm=isch&#038;source=og&#038;sa=N&#038;tab=vi"> cualquiera de sus fotos</a>). En la mala todo es obvio hasta la obscenidad, como en el porno. Mientras una resulta envolvente, sugerente y erótica la otra no requiere pensamiento, es una simple paja con corrida que incapacita para reconocer la verdadera belleza cuando se muestra ante nuestros ojos. Resulta algo terrible, porque la misoginia de las imágenes femeninas se transforma en pederastia y pedofilia: Llega el momento en que el ojo no es capaz de distinguir las maravillosas imágenes de<a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Sally_Mann"> Sally Mann </a>del material destinado al consumo por parte de degenerados.</p>
<div id="attachment_3708" class="wp-caption aligncenter" style="width: 570px"><a href="http://www.elfotografico.com/wp-content/uploads/2011/06/sallymann4.jpg"><img src="http://www.elfotografico.com/wp-content/uploads/2011/06/sallymann4-560x450.jpg" alt="Sally Mann. Venus After School. 1992" title="Sally Mann. Venus After School. 1992" width="560" height="450" class="size-medium wp-image-3708 colorbox-3673" /></a><p class="wp-caption-text">Sally Mann. Venus After School. 1992</p></div>
<p>Eso, extrapolado, tiene el mismo efecto en otro tipo de fotos (moda/reportaje de guerra) No se distingue al tarado mental de Guy Bourdin de Robert Capa, o a Bellmer y Helmut Newton de los psicópatas que llenan de basura fotográfica las revistas en una labor implacabe de degradación no solo de la mujer sino de <em>lo no masculino</em> (cualquier opción de identidad sexual que no lo parezca)</p>
<p>La fotografía de moda <a href="http://www.ago.net/Steichen-and-Fashion">puede ser sublime</a>, dejarte sin palabras. Aunque es cierto que <a href="http://www.google.es/search?hl=es&#038;biw=1280&#038;bih=866&#038;tbm=isch&#038;sa=1&#038;q=sexist+ads&#038;oq=sexist+ads&#038;aq=f&#038;aqi=g1&#038;aql=&#038;gs_sm=e&#038;gs_upl=128632l128888l0l3l2l0l1l1l0l176l176l0.1l1 http://pzrservices.typepad.com/advertisingisgoodforyou/sexist_advertising/">eso ya no se lleva</a>. Ahora, en el próximo escalón hacia la nada, <a href="http://www.artinfo.com/news/story/36420/six-stomach-turning-acts-of-body-modification-art/">triunfan los artistas de la modificación</a> y los <a href="http://www.awfulplasticsurgery.com/">chapuzas del bisturí</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.txemarodriguez.com/2011/06/como-la-fotografia-ha-arruinado-la-vida-de-millones-de-mujeres-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>35</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Francesca Woodman, que estás en los cielos</title>
		<link>http://www.txemarodriguez.com/2009/09/francesca-woodman-que-estas-en-los-cielos/</link>
		<comments>http://www.txemarodriguez.com/2009/09/francesca-woodman-que-estas-en-los-cielos/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 14 Sep 2009 22:19:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Txema</dc:creator>
				<category><![CDATA[Exposiciones]]></category>
		<category><![CDATA[Fotógrafos]]></category>
		<category><![CDATA[Alison Dunhill]]></category>
		<category><![CDATA[Francesca Woodman]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elfotografico.com/?p=161</guid>
		<description><![CDATA[Un día Francesca decidió lanzarse por la ventana y realizar con ello su última fotografía. Tenía 23 años y eso es lo primero que el público aprende y repite como una letanía cuando se habla de su obra y, de forma especial, cuando se contempla. Y es un grave error. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_171" class="wp-caption alignleft" style="width: 554px"><a href="http://www.elfotografico.com/wp-content/uploads/2009/09/portada.jpg"><img src="http://www.elfotografico.com/wp-content/uploads/2009/09/portada.jpg" alt="Untitled, Boulder, Colorado, 1972-75" title="Untitled, Boulder, Colorado, 1972-75" width="544" height="364" class="size-full wp-image-171 colorbox-3721" /></a><p class="wp-caption-text">Untitled, Boulder, Colorado, 1972-75</p></div>
<p>Un día Francesca decidió lanzarse por la ventana y realizar con ello su última fotografía. Tenía 23 años y eso es lo primero que el público aprende y repite como una letanía cuando se habla de su obra y, de forma especial, cuando se contempla. Y es un grave error. Nada en este caso, como en otros, resulta extraño. Ella es una fotógrafa que también es famosa en parte por su prematura desaparición, pero quienes buscan desolación entre sus imágenes se quedan perplejos, mientras quienes experimentan con su obra cierta alegría no saben qué cara poner. Los 800 negativos que componen el legado de Francesca Woodman, guardados y administrados con celo por sus padres, han de componer un círculo de bellas imperfecciones que algún día será desvelado.</p>
<p>Una exposición inaugurada el pasado día 8 de septiembre (hasta el 17 de octubre) en La Fábrica Galería muestra algunas de sus obras al público de Madrid, aunque el Espacio Artes Visuales de la Comunidad de Murcia ya le dedicó a principios de año una cuidada y extensa exposición, con más de un centenar de fotografías de las que una veintena eran inéditas. En cualquier caso, ver obras de Francesca Woodman no es tarea fácil y merece la pena hacerlo.</p>
<p>Sólo algunas de las imágenes de esta artista, en torno a 120 de ellas, han sido expuestas o publicadas, andan por el circuito del arte y es difícil saber más, aunque intuimos lo suficiente. Bien miradas, sus fotografías son un despropósito para los gurús de los proyectos y de los soportes. Piezas mínimas en cuanto a tamaño, extremadamente complejas de ver en el bullicio o en el silencio de una sala iluminada para otros fines; de hecho, ella siempre consideró que era el libro el vehículo más adecuado para contemplar su trabajo.</p>

<p>Creó varios de ellos aunque sólo se publicó, el año de su muerte, el que lleva por título &#8216;Algunas desordenadas geometrías internas&#8217;, una joya de coleccionista, un libro de artista que es una intervención sobre un manual avanzado para estudiantes italianos titulado &#8216;Esercizi Graduati di Geometria&#8217;. En este interesante trabajo de Alison Dunhill se explica cómo está construido y, más allá de esa información, se puede obtener una idea del &#8216;tono&#8217; de las inquietudes de Francesca.</p>
<p>Contemplar sus imágenes, aunque sólo sean quince (todo en ella sigue el parámetro de lo breve), es una experiencia que se recuerda porque la imaginería de esta suicida precoz —ya de niña fantaseaba con un final rápido— es poderosa y elocuente; todo le fue dado con velocidad y en ese talento para la exploración de su identidad, de sus cambios, de su cuerpo y de su sexo fueron ardiendo de forma natural los años de su existencia. Por eso, paradójicamente, sus fotografías no hablan de la muerte sino de la misma naturaleza de la vida. En ellas no aparece la percepción de la mujer asustada sino la de la criatura curiosa.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.txemarodriguez.com/2009/09/francesca-woodman-que-estas-en-los-cielos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La ventana borrosa</title>
		<link>http://www.txemarodriguez.com/2009/03/la-ventana-borrosa/</link>
		<comments>http://www.txemarodriguez.com/2009/03/la-ventana-borrosa/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 03 Mar 2009 10:32:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Txema</dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Francesca Woodman]]></category>
		<category><![CDATA[Lower East Side]]></category>
		<category><![CDATA[Palazzo Cenci]]></category>
		<category><![CDATA[Rhode Island School of Design]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.txemarodriguez.com/cuaderno/?p=368</guid>
		<description><![CDATA[Las inquietantes ochocientas fotografías que Francesca Woodman (Denver, 1958-Nueva York, 1981) logró tomar en su breve vida son administradas con celo y cuentagotas por sus padres desde que decidiera poner fin a su vida saltando por una ventana. Todo en ella fue fugaz y hermoso, su deseo de huir, sus [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.txemarodriguez.com/cuaderno/wp-content/uploads/2009/03/francesca.jpg"><img class="afoto alignright colorbox-368" title="Francesca Woodman" src="http://www.txemarodriguez.com/cuaderno/wp-content/uploads/2009/03/francesca-300x300.jpg" alt="Francesca Woodman" width="300" height="300" /></a>Las inquietantes ochocientas fotografías que <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Francesca_Woodman">Francesca Woodman</a> (Denver, 1958-Nueva York, 1981) logró tomar en su breve vida son administradas con celo y cuentagotas por sus padres desde que decidiera poner fin a su vida saltando por una ventana. Todo en ella fue fugaz y hermoso, su deseo de huir, sus obsesiones, su figura borrosa. La técnica de Francesca {aunque no es lo que muchos considerarían una virtuosa} ha sido para mi una inspiración: luz natural, velocidades lentas y ventanas. Me gusta mirar sus fotos pensando que vive. Imágenes como <a title="Francesca Woodman. Y un día más desperté sola en estas sillas blancas" href="http://www.elpais.com/recorte/20080316elpepspor_2/XLCO/Ies/20080316elpepspor_2.jpg">Y un día más desperté sola en estas sillas blancas</a> adquieren otro significado. Tengo la sensación de que los tópicos hacen mucho daño a sus fotografías, aunque es evidente que trataba de investigar sobre su dolor y de comprenderlo, ya que va más allá y pisa terrenos comunes al resto, aborda preguntas que todos nos hemos hecho, muestra miedos que todos hemos tenido. Francesca fue una gran psicóloga que jugaba con la identidad y con los símbolos. A la vez, se trata de una <em>antifotógrafa</em> que se mueve en el terreno de la libertad, de las referencias de todo tipo. Imágenes <a href="http://farm1.static.flickr.com/55/132041778_136f894da7.jpg?v=0">románticas</a>, <a href="http://images.artnet.com/artwork_images_759_4641_francesca-woodman.jpg">surrealistas</a> o <a title="Francesca Woodman. House #3" href="http://www.49thparallel.bham.ac.uk/back/issue15/rus/fig5.h5.jpg">visionarias</a>.</p>
<p>No soy un teórico de la fotografía. De hecho, no me interesan nada las explicaciones. Las palabras hacen mucho daño a la imagen porque ésta ya tiene su propio lenguaje y no encuentra acomodo en la expresión verbal. No se debe teorizar sobre una imagen, es como pretender escuchar con la boca. Siempre que alguien explica a otro lo que está viendo intuyo que me hallo en presencia de dos ciegos describiendo colores (y probablemente ellos serían más certeros). Se debe, en cambio, mirar. Imágenes tan inquietantes como <a title="Self portrait at thirteen" href="http://www.49thparallel.bham.ac.uk/back/issue15/rus/fig1.h1.jpg">Self portrait at thirteen</a>, <a title="Untitled. Angel Series" href="http://www.49thparallel.bham.ac.uk/back/issue15/rus/fig3.h3.jpg">Angel Series</a> o <a title="Yet, Another Leaden Sky" href="http://www.49thparallel.bham.ac.uk/back/issue15/rus/fig7.h7.jpg">Yet, Another Leaden Sky</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.txemarodriguez.com/2009/03/la-ventana-borrosa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

