Intento describir qué es la fotografía para mi. Ya les cuento. Es tan sencillo que resulta increíble, así que tendré que hacerlo complejo para que resulte inexplicable.
photographer
Ya no queda violencia en mi interior.
Descartes se equivocó.
No me dieron nada. El amor, en sus manos, es un arma que se vuelve en tu contra. Se alimentaron de lo mio hasta que quedó cubierto por los restos podridos de sus corazones vacíos, hasta que anduvo medio muerto, más que medio; salvado por la luz que me da fuerzas y que ellas codiciaron como propia.
Eso pasó. Es pasado. No lo recuerdo porque no lo olvido. Lo tengo presente porque no está. Es porque fue. Vuelve a la nada de donde vino. Es su maldición y su dolor.
Empiezo a ser yo mismo. Y yo mismo soy el primer sorprendido.
Es decir, de pronto me enfado. Algo que supuestamente no hacía. Aunque, pienso, no era yo el que no se enfadaba nunca. Era el que hacia como que no. Algo muy distinto; que no era mentir, sino permanecer callado.
Ya estoy fuera. Así que ya estoy dentro. Ya se ha trazado la línea y los pies ya no están en el suelo ahora que se hallan sobre tierra firme. ¿Qué es la realidad?. Es mi deseo. Dejarse llevar y ser llevado. La providencia. Providencia. Qué hermosa palabra. Sybilla fue a ver mis fotografías.