La publicidad nos hace llorar mientras la vida nos resulta indiferente.
Nuestros perros duermen más tranquilos que sus hijos.
Creemos en lo que no vemos mientras apartamos la mirada para no creer lo que vemos.
La publicidad nos hace llorar mientras la vida nos resulta indiferente.
Nuestros perros duermen más tranquilos que sus hijos.
Creemos en lo que no vemos mientras apartamos la mirada para no creer lo que vemos.
© Copyright 2001 | 2010 Txema Rodríguez.
Suscribir RSS Feed – Posts o sólo
comentarios
Funciona con WordPress
Diseñado por Chandra Maharzan para Graph Paper Press