Archivo de Marzo, 2004

31 Marzo, Miércoles. 2004

Fragmento sin valor comercial

A todas luces soy un hombre limitado
limito al sur al este y al oeste
porque norte nunca hubo en nuestra casa
de recursos limitados
Es cierto nunca tuve nada
otros corrían en sus autos
y yo (¿mientras?) imitaba el sonido de sus motores
otros acariciaban a las mujeres de mis posters de mis sueños
comían las recetas de mis libros
se reían de mi triste vida
limitada por arriba y por abajo
por los lados
——-
{Ma cosa e’ stato di quel tempo
che sfidava il vento
che faceva fremere gridare
contro il cielo, non
lasciarmi solo no
non andar via
non andar via
Senza te morirei} *

——
A todas luces no sé decir
cómo hablar con palabras
mientras mis canciones se alejan confundidas con las voces de los muertos
como yo que vivo con limitaciones en la cama vacía
atento al tic tac de los relojes
y al polvo de un armario sin perchas
limitado por paredes
en lo alto el cielo
en el suelo el álbum donde colecciono guardo los deseos
……………………….

A todas luces limitado
……

*Fragmento de Sabato pomeriggio
de Claudio Baglioni


22 Marzo, Lunes. 2004

Escribir y borrar

Escribir mil veces venganza
sin fecha sin juicio
clamar venganza otras tantas
en otros tantos funerales
aquí allá se deplaza
como semillas que se clavan
en los árboles del odio
Escribir mil veces sin otro fin
sin fecha escribir
además
escribir tabla de salvación ¿tabla?
la verdad y la mentira son viejas paralíticas
camino del desguace
sendas áridas sin estaciones de servicio
sin estaciones
Escribir mil veces sobre el polvo
escribir es un oficio de burgueses con manos
algo
escribir mata
escribir para vivir mil veces
¿por qué mil?
¿mil es algo?
algo más
victoria derrota
si algo más
mil veces más mil veces más
hasta no entender nada
escribir felicidad tal vez
sueño de niño
y borrar
borrar mil veces
mil veces más


12 Marzo, Viernes. 2004

Ángel

El ángel vuela desde Alcalá y se para a mirar tu cama vacía
donde reposa un hilo de saliva abandonado en un sueño
una línea húmeda superviviente
el rastro el último el recuerdo
echa a correr por las calles de ladrillos
se come tu corazón
en fragmentos
El ángel te toca la cara con la penúltima luz
y te lleva a la ciudad cuando el sol se retuerce sobre los hombres
doblega el acero
enloquece a las sirenas
apaga las voces
con golpes de huesos rotos de cuerpos
que caen formando una lluvia inesperada
El ángel te dice y no entiendes
los diccionarios flotan en el río
han muerto en la explosión de palabras
El ángel abre el bolso las puertas las piernas
los ojos los cráneos las lenguas
cubre con una manta transparente
las fotografías del último viaje
las migas del desayuno
la ropa sucia sobre la silla
el libro de química
las llaves aún temblorosas en la cerradura
la luz intermitente del despertador
el carmín de la taza
la despedida
El ángel te dice mientras mira tu cama vacía
el periódico
a tu hermano
el billete del tren entre los dedos
la bruma de la ciudad lejana
el retrovisor que te devuelve un rostro deformado
por el polvo
con él con ella
con los números uno dos tres cuatro once cien doscientos mil
con un bombo que gira y contiene tu cifra
la que no entiendes
la que no oyes en el silencio de los gritos
la que arde a tu lado
sin tiempo para decir adiós
para decir nada
para nada
El ángel está contigo
en el vientre de los pájaros
en los motores apagados
en la lámpara que tiembla
en la agonía del cielo
en los camiones rojos
en los ojos de los locos
en los pasos de la muerte que corre por el andén y recita tu número
y otros números todos los números
tu palabra
y otras palabras
ninguna palabra
todas las palabras
palabras
recita tu nombre
y otros nombres
todos los nombres
nombres de vivos
nombres de cosas por hacer
nombres de canciones
El ángel vuela desde Alcalá y te busca entre las vías
remueve la basura
golpea las puertas
escupe a los dioses
grita hasta que contestas
y te dejas llevar
y te conviertes en nada
en todo
en nada
un hilo de saliva en llamas


6 Marzo, Sábado. 2004

Fotocopias

Es probable que sus manos de tono violáceo, grandes, descarnadas, dejen ver una vida diferente. Enfundada en el traje chaqueta de las rebajas de Zara, ceñido a ese trasero redondo y equilibrado, con las pinturas de los días buenos, el pelo teñido sin gracia pero con intención, los restos grises bajo la sombra de las uñas. Es cierto que la piel apunta a las nubes, superficie descuidada y mutante, manchada en lugares ocultos, incierta, perdida en los rincones de bares sin habitantes donde buscó alivio sin saber y sin hallar más que ilusiones; díganle amor, díganle penetración. Son matices. Líneas blancas sobre fondo gris, camisa generosa con el aire y parca con los sentidos. Ella se afana, trata de recordar cómo se llamaba aquel restaurante de carretera donde hizo bocadillos un par de semanas, aquella tienda donde plegó camisas un par de horas, aquel bar del que huyó al sentir una mano inquieta. Llena casillas donde dice experiencia profesional por breve que sea mientras le llega el aroma de una colonia que sólo emplea con el traje chaqueta de las rebajas. Vestida de lo que no es. Vestida de oferta de empleo, en aquella tienda del suburbio donde hacen fotocopias de tu vida para que las deposites en el mostrador más cercano.


6 Marzo, Sábado. 2004

Gol

Aquel hombre fue a decir algo segundos antes de morir. Pero comenzaba el fútbol y su compañero de habitación subió el volumen del televisor.



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