Archivo de 2004

30 Diciembre, Jueves. 2004

Alguien

Alguien dijo, al fondo, que aquel año se perdió bajo las olas, envuelto en la música triste de la carne arrastrada sobre la arena; sin hallar respuesta, sin saber cómo encajar un nuevo drama en nuestro debe y maldiciendo a la miseria que atrae a la muerte; el destino de los pobres se escribe sin tinta mientras nosotros pasamos por delante del televisor indiferentes al espanto de la tecnología, igual de inútil que nuestra conciencia; pensando en qué cenaremos para celebrar el fin del año.

Alguien, al fondo, busca nuestra mirada y no la encuentra; sabe que su vida no vale nuestro dinero y que con unas cuantas compras innecesarias distraeremos el rumor del agua que fluye por nuestras arterias. Nos coloca ante el espejo, gordos, limpios y engalanados para el rito, tranquilos porque nuestras olas sólo hacen cosquillas en los pies.


10 Diciembre, Viernes. 2004

Calle

  • Hace unos meses me uní a una causa y firmé un manifiesto pidiendo justicia para alguien cuyo nombre ya olvidé.
  • En aquel portal está sentado un hombre con un cartel en el que se lee: “Tengo hambre”. Ayer cumplió tres años como mendigo.
  • En el solar contiguo, otro letrero manuscrito afirma: “No dejen comida a los gatos, no están”.
  • Unos metros más allá, otro hombre interpreta al violín La primavera de Vivaldi. Hace frío, pero sólo se sabe esa parte de la partitura. Sin embargo, se siente afortunado porque en la esquina un punki canturrea canciones de Eskorbuto acompañado de una flauta dulce y un perro pelón.
  • Es Navidad.

14 Julio, Miércoles. 2004

Ritual

De pronto tienen lugar los centenarios y las muertes y los aniversarios, unos comercian con la memoria, otros con los iconos, todos con el recuerdo, como si el año 100 del nacimiento, el 50 de la muerte o el fin último de la estrella de cine, del poeta, de la pintora enferma, como si el orden, la conversión en unidades de medida, la excusa, el remordimiento, la marca, el ritual pudieran devolver a la inmensidad los versos, los cuadros y las imágenes. De pronto te dicen lo que ya sabes como si no lo supieras mientras esta sociedad amodorrada por el tedio del bienestar y el buen rollo quema un día tras otro, pendiente de comprar la entrada porque lo importante es presenciar el espectáculo. Sea cual sea, el que se lleve, el que digan. De pronto nadie se preocupa por enseñar a leer, a pintar, a interpretar, porque el maniqueísmo sin crítica viene en el interior del envase, como si fuera fácil consumir a Neruda, a Kahlo y Brando, como si ellos no se hubieran cagado en nuestra madre de habernos conocido tan ignorantes, tan ciegos de celebraciones que duran sólo hasta la siguiente fecha. Aquello que les resultó odioso nos reconforta, aquello que sufrieron nos divierte, con lo que ellos vieron nos cubrimos los ojos.


8 Junio, Martes. 2004

Notas al margen

Un mal libro se consume en una llama azulada envuelto en humo abundante. Uno bueno, también; aunque el fuego se para a liar un cigarro mientras lee algo entretenido.

Un poema tiene la fecha de caducidad en la base. Sin embargo, al darle la vuelta una nota manuscrita advierte: Ver la tapa.

Todo comenzó el día en que un hombre pedante se sintió enamorado y quiso componer unos versos. Si era correspondido acababa de nacer el profesor de Literatura. Si no lo era (correspondido) un nuevo crítico veía la luz.


3 Junio, Jueves. 2004

Maledicta

El culto al cuerpo muestra una extraña subversión; las mujeres satisfechas con sus formas se avergüenzan si les miran a la cara. La expresión ya no es conjunto, sólo vale el segundo efímero del deseo precedido de horas de preparación ante un espejo. Gana la vista, pierde la mirada por k.o. técnico en el primer asalto.

  • Junto al teclado tengo el libro que Michael Herr escribió sobre Kubrick. No sé por qué siempre anda de mesa en mesa. Releo el párrafo que más me gusta:

Una vez al año compraba el último número de Maledicta, una publicación de invectivas e insultos escatológicos, desvergonzadamente incorrecta, deliberadamente injuriosa, y muy divertida, y me leía sus fragmentos preferidos.
“Dime, Michael, ¿qué es el sueño americano?”
“Me rindo.
“Diez millones de negros nadando rumbo a África con un judío bajo cada brazo.”
A lo que añadía: “No te preocupes, Michael, no se refiere a nosotros.”


27 Abril, Martes. 2004

Restos empíricos

La primero que acaba en la bolsa de la basura es la bolsa de las bolsas de basura.


31 Marzo, Miércoles. 2004

Fragmento sin valor comercial

A todas luces soy un hombre limitado
limito al sur al este y al oeste
porque norte nunca hubo en nuestra casa
de recursos limitados
Es cierto nunca tuve nada
otros corrían en sus autos
y yo (¿mientras?) imitaba el sonido de sus motores
otros acariciaban a las mujeres de mis posters de mis sueños
comían las recetas de mis libros
se reían de mi triste vida
limitada por arriba y por abajo
por los lados
——-
{Ma cosa e’ stato di quel tempo
che sfidava il vento
che faceva fremere gridare
contro il cielo, non
lasciarmi solo no
non andar via
non andar via
Senza te morirei} *

——
A todas luces no sé decir
cómo hablar con palabras
mientras mis canciones se alejan confundidas con las voces de los muertos
como yo que vivo con limitaciones en la cama vacía
atento al tic tac de los relojes
y al polvo de un armario sin perchas
limitado por paredes
en lo alto el cielo
en el suelo el álbum donde colecciono guardo los deseos
……………………….

A todas luces limitado
……

*Fragmento de Sabato pomeriggio
de Claudio Baglioni


22 Marzo, Lunes. 2004

Escribir y borrar

Escribir mil veces venganza
sin fecha sin juicio
clamar venganza otras tantas
en otros tantos funerales
aquí allá se deplaza
como semillas que se clavan
en los árboles del odio
Escribir mil veces sin otro fin
sin fecha escribir
además
escribir tabla de salvación ¿tabla?
la verdad y la mentira son viejas paralíticas
camino del desguace
sendas áridas sin estaciones de servicio
sin estaciones
Escribir mil veces sobre el polvo
escribir es un oficio de burgueses con manos
algo
escribir mata
escribir para vivir mil veces
¿por qué mil?
¿mil es algo?
algo más
victoria derrota
si algo más
mil veces más mil veces más
hasta no entender nada
escribir felicidad tal vez
sueño de niño
y borrar
borrar mil veces
mil veces más


12 Marzo, Viernes. 2004

Ángel

El ángel vuela desde Alcalá y se para a mirar tu cama vacía
donde reposa un hilo de saliva abandonado en un sueño
una línea húmeda superviviente
el rastro el último el recuerdo
echa a correr por las calles de ladrillos
se come tu corazón
en fragmentos
El ángel te toca la cara con la penúltima luz
y te lleva a la ciudad cuando el sol se retuerce sobre los hombres
doblega el acero
enloquece a las sirenas
apaga las voces
con golpes de huesos rotos de cuerpos
que caen formando una lluvia inesperada
El ángel te dice y no entiendes
los diccionarios flotan en el río
han muerto en la explosión de palabras
El ángel abre el bolso las puertas las piernas
los ojos los cráneos las lenguas
cubre con una manta transparente
las fotografías del último viaje
las migas del desayuno
la ropa sucia sobre la silla
el libro de química
las llaves aún temblorosas en la cerradura
la luz intermitente del despertador
el carmín de la taza
la despedida
El ángel te dice mientras mira tu cama vacía
el periódico
a tu hermano
el billete del tren entre los dedos
la bruma de la ciudad lejana
el retrovisor que te devuelve un rostro deformado
por el polvo
con él con ella
con los números uno dos tres cuatro once cien doscientos mil
con un bombo que gira y contiene tu cifra
la que no entiendes
la que no oyes en el silencio de los gritos
la que arde a tu lado
sin tiempo para decir adiós
para decir nada
para nada
El ángel está contigo
en el vientre de los pájaros
en los motores apagados
en la lámpara que tiembla
en la agonía del cielo
en los camiones rojos
en los ojos de los locos
en los pasos de la muerte que corre por el andén y recita tu número
y otros números todos los números
tu palabra
y otras palabras
ninguna palabra
todas las palabras
palabras
recita tu nombre
y otros nombres
todos los nombres
nombres de vivos
nombres de cosas por hacer
nombres de canciones
El ángel vuela desde Alcalá y te busca entre las vías
remueve la basura
golpea las puertas
escupe a los dioses
grita hasta que contestas
y te dejas llevar
y te conviertes en nada
en todo
en nada
un hilo de saliva en llamas



© Copyright 2001 | 2010 Txema Rodríguez.
Suscribir RSS Feed – Posts o sólo comentarios

Funciona con WordPress
Diseñado por Chandra Maharzan para Graph Paper Press